Mira a Gretta Thunberg retratada por Harley Weir

El activismo nunca tuvo tanta visibilidad.

Con tan solo 16 años, el nombre de Gretta Thunberg ha ganado tanta popularidad entre el activismo político como el activismo ambientalista. Y no es para menos, su labor por la protección ambiental luego de escuchar en una clase los efectos de los gases invernaderos y ver centenares de imágenes que retrataban el derretimiento de los polos y toneladas de plástico desechadas en el mar, su vida (y como afirma directamente ella) cambió rotundamente.

Lo que empezara como una protesta en silencio, faltando tres semanas seguidas a su escuela durante los periodos electorales en su país natal (Escocia) desencadenó todo un movimiento estudiantil que pasaría a ser uno de los más grandes a nivel mundial, que recolectó a un mal contado 1’400.000 millones de estudiantes saliendo de sus escuelas y exigiendo garantías educativas y para su medio ambiente.

Pasadas las tres primeras semanas, Gretta notó que su ausencia aunque silente, si estaba empezando a generar un llamado a sus demás compañeros de escuela, fue cuando decidió no detenerse y tomar la determinación de protestar cada Viernes. El movimiento (que aún ni ella sabe como describir) desató protestas contra el manejo gubernamental ante la crisis ambiental y el cambio climático desde las escuelas en todo el mundo… y aún no se ha detenido. Ahora Gretta, nominada al premio Nobel de paz, es el rostro de toda una generación preocupada por hacer un verdadero cambio y en charlas como TED, se dedica a compartir su mensaje no con el fin de recluir, sino con el fin de concienciar.

Fotografías por Harley Weir para i-D.

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