El fotógrafo Cristobal Ochoa retrata la realidad que se toma la calles de la capital Francesa.

Los tabloides de todo el mundo se han llenado de imágenes donde los lugares más emblemáticos de París lucen como verdaderas escenas bélicas. Todo por la protesta liderada por el grupo social Gilets Jaunes (Chalecos Amarillos) que se alza, entre otras cosas, por los impuestos decretados por el gobierno de Macrón.

De las manifestaciones que han incluido saqueos y todo un ambiente revolucionarios anarquista, se ha hablado mucho generando una polarización en las opiniones. Pero más allá de todo, los Gilets Jaunes han sentado un precedente en la historia de Europa, haciendo que incluso algunas de las más importantes tiendas de moda en París se vena obligadas a atrincherarse reforzando como madera las fachadas de sus boutiques. Todo un hito para la moda parisina que ha sido capturado por el fotógrafo Cristobal Ochoa.
Vía VICE
Originario de Venezuela, Cristobal ha experimentado en carne propia la situaciones tensas de un país al recibir amenazas por terrorismo hacia él debido a que había sido fotografiado por infiltrados del SEBIN entregando máscaras antigases en la plaza de Altamira, lugar representativo de la oposición Venelozana. Desde entonces, 29 de Junio del 2017 para ser exactos, Cristobal se encuentra bajo el estado de refugiado político en París sin posibilidad de regresar a Venezuela hasta que la dictadura caiga, afirma para VICE.
“El gas lacrimógeno francés, es un gas que pica y te limita la respiración un poco, pero jamás se comparará con el gas que nos echaban en Venezuela, un gas mucho más dañino, la mayoría estaban vencidos (…) Me di cuenta lo que es gas en democracia y gas en dictadura.” Cristobal Ochoa
Sin embargo y por encima de cualquier circunstancia, Cristobal ha logrado no solo llevar su visión artística a París sino sacar provecho a todo lo que acontece actualmente a nivel político y social, para impulsar su proyecto fotográfico “Paris s’habille en bois — París se viste de madera” que recopila las fachadas desoladas de las más importantes marcas de moda del mundo que reemplazan los escaparates tradicionales por simples muros de madera. Un trabajo que deja al descubierto la fragilidad de algunas de las más grandes marcas de moda en momentos de tensión social por sus profundas iniquidades internas, y las polémicas que solo amplían la brecha de odio.
“Esta serie denota lo que significa ser humano a través de los diferentes tonos de madera, los mensajes en algunos de ellos, los que fueron borrados, resentimiento, miedo, dudas, existencia, sociedad, historia, política, arte, poder, relación arquitectura y humano, ciudad, convivencia y conflicto, territorio, expresión.” Cristobal Ochoa para VICE
Vía VICE
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